El Papa León XIV acepta la renuncia de Mons. José Javier Travieso Martín, Vicario Apostólico de San José del Amazonas
Area de Prensa: Obras Misionales Pontificias

El Santo Padre, el Papa León XIV, aceptó la renuncia de Mons. José Javier Travieso Martín al cargo de Vicario Apostólico del Vicariato Apostólico de San José del Amazonas, en la Amazonía del Perú, por motivos de salud. Mons. Travieso se encuentra próximo a cumplir 74 años de edad.
Mons. José Javier inició su servicio pastoral en este Vicariato el 1 de febrero de 2015. Durante once años acompañó con entrega y cercanía a las comunidades amazónicas, promoviendo una Iglesia viva, misionera y comprometida con los desafíos pastorales de la región, en sintonía con los caminos abiertos por el Sínodo de la Amazonía.c
El Vicariato Apostólico de San José del Amazonas destacó su servicio como un tiempo de trabajo constante, sueños compartidos y fortalecimiento de esta Iglesia particular, a la que ayudó a crecer y a consolidarse.
La Conferencia Episcopal Peruana también expresó su gratitud por la entrega de Mons. José Javier, resaltando la huella profunda que deja su amor por la Iglesia amazónica, y elevó una oración por su vida y su salud, confiándolo a la protección de la Virgen María.
De acuerdo con las normas de la Iglesia, los obispos presentan su renuncia al cumplir 75 años; sin embargo, en algunos casos, como el presente, esta se da de manera anticipada por razones de salud.
Mons. José Javier Travieso Martín nació el 5 de febrero de 1952 en Don Benito, Badajoz, España. Es miembro de los Misioneros Claretianos. Fue ordenado sacerdote en 1976 y llegó al Perú en 1988. En 2009 fue nombrado Obispo Auxiliar de Trujillo y, posteriormente, designado Obispo del Vicariato Apostólico de San José del Amazonas, donde sirvió hasta hoy con espíritu misionero y profundo amor por el pueblo amazónico.
MENSAJE DE AGRADECIMIENTO
Obras Misionales Pontificias del Perú
Las Obras Misionales Pontificias del Perú expresan su sincero agradecimiento a Mons. José Javier Travieso Martín por su valioso servicio misionero y pastoral en la Amazonía peruana.
Damos gracias a Dios por su testimonio de fe, su cercanía con las comunidades, su amor por la misión y su compromiso con una Iglesia que camina junto a los pueblos amazónicos. Su entrega ha sido un signo claro del Evangelio vivido con sencillez y esperanza.
Encomendamos su vida y su salud al Señor, por intercesión de la Virgen María, y pedimos que lo acompañe en esta nueva etapa, concediéndole paz, fortaleza y consuelo.
Obras Misionales Pontificias del Perú

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