Diócesis del Callao dio inicio al Mes Misionero con alegría, fe y espíritu de misión
La jornada realizada en la Parroquia Virgen Misionera reunió a niños, jóvenes, familias y agentes pastorales en un pasacalle, la celebración de la Santa Misa y un Festival Misionero.
El domingo 27 de septiembre, la Diócesis del Callao dio inicio al Mes Misionero con una jornada llena de fe, alegría y espíritu evangelizador, desarrollada en la Parroquia Virgen Misionera.
Bajo el llamado a renovar el compromiso de anunciar a Jesucristo, la comunidad participó activamente en diversas actividades que expresaron el deseo de vivir una Iglesia en salida, cercana y comprometida con la misión.

Un pasacalle que llevó la misión a las calles
La jornada comenzó con un colorido pasacalle misionero, organizado con la participación de las Obras Misionales Pontificias (OMP) del Callao.
Niños, jóvenes, familias y miembros de las comunidades caminaron con pancartas, cantos y mensajes de esperanza, dando testimonio público de una Iglesia que sale al encuentro de los demás y anuncia con alegría el Evangelio.
El pasacalle permitió recordar que la misión no se limita únicamente a determinados lugares o personas, sino que nace del Bautismo y compromete a cada cristiano a comunicar el amor de Dios mediante sus palabras, acciones y testimonio de vida.

La Eucaristía, centro de la jornada misionera
Posteriormente se celebró la Santa Misa, presidida por Mons. Luis Alberto Barrera, MCCJ, obispo del Callao.
La celebración eucarística fue concelebrada por el P. Elber Suazo, director diocesano de las Obras Misionales Pontificias del Callao, y el P. Roberto Medeiros, párroco de la comunidad.
Durante su homilía, Mons. Luis Alberto Barrera recordó que la misión es un deber de todo bautizado, llamado a compartir con los demás la experiencia de su encuentro con Cristo Resucitado y a anunciar la Buena Nueva a quienes todavía no conocen el amor de Dios.
Esta invitación puso de relieve que cada cristiano está llamado a convertirse en discípulo misionero desde su propia realidad: en la familia, la comunidad, el trabajo, los estudios y todos los ambientes donde desarrolla su vida cotidiana.

Las OMP al servicio de una Iglesia misionera
Durante la jornada también se destacó la importante labor de las Obras Misionales Pontificias, cuyo servicio consiste en animar, formar y promover el espíritu misionero en toda la Iglesia, fortaleciendo la oración, la cooperación y el compromiso de las comunidades con la evangelización.
Las OMP impulsan así una conciencia verdaderamente universal de la misión, invitando a cada comunidad cristiana a mirar más allá de sus propias fronteras y a colaborar espiritual y materialmente con quienes anuncian el Evangelio en distintos lugares del mundo.
Festival Misionero: alegría, fraternidad y encuentro
Luego de la celebración eucarística, las actividades continuaron con un Festival Misionero, que reunió a los participantes en un ambiente de fraternidad, encuentro y alegría.

Este espacio permitió fortalecer los vínculos entre las comunidades y renovar el compromiso de seguir anunciando a Cristo con entusiasmo, especialmente durante este tiempo dedicado a profundizar la dimensión misionera de la Iglesia.
La apertura del Mes Misionero en el Callao se convirtió así en una verdadera fiesta de fe que recordó que la misión nos une y nos envía.
Que este Mes Misionero ayude a renovar en cada bautizado el deseo de ser testigo de Cristo allí donde se encuentre, llevando esperanza, fraternidad y el amor de Dios a quienes más lo necesitan.
¡El Callao se pone en misión!
¡La misión nos une y nos envía!







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