Historia de las Obras Misionales Pontificias en el Perú

Artículo escrito por el Dr. e Historiador José Antonio Benito Rodríguez

La fundación de la Asociación de la Propagación de la Fe en 1822 fue el germen del Domund, impulsado por la beata Paulina Jaricot. Cien años después, el 3 de mayo de 1922, el Papa Pío XI concedió a estas obras el carácter de Pontificias, consolidando así un camino misionero que ya venía dando frutos en diversas partes del mundo, incluido el Perú.

Raíces misioneras en el Perú

Desde fechas muy tempranas, el Perú manifestó un claro deseo de orar por la conversión de los pueblos originarios y de propagar la fe cristiana. Un testimonio significativo se conserva en el Archivo del Seminario de Santo Toribio, en el documento de la fundación de la capellanía del Arcediano Rodrigo Pérez, del 1 de mayo de 1551. En él se establece que se celebren misas semanales “por la conversión de los naturales”, mostrando el espíritu misionero presente desde los inicios de la Iglesia en el Perú.

El padre Bernabé Cobo, cronista jesuita de la Lima naciente, confirma este celo evangelizador al señalar que las órdenes religiosas —dominicos, franciscanos, agustinos, mercedarios y jesuitas— llegaron al Perú con el fin principal de anunciar el Evangelio y trabajar por la conversión de los pueblos indígenas, dando como fruto la incorporación de innumerables almas a la Iglesia.

El historiador P. Rubén Vargas destaca que las Obras Misionales Pontificias en el Perú son una prolongación histórica e institucional de este espíritu misionero vivido intensamente durante el virreinato.

La Infancia Misionera y los primeros pasos

El Perú fue el primer país de América Latina en acoger una de las Obras Misionales: la Obra de la Santa Infancia, hoy Infancia Misionera. Los Annales conservados en los archivos de la Santa Sede dan testimonio del apoyo del Arzobispo de Lima y de la participación activa de los niños desde mediados del siglo XIX. Congregaciones como las Hermanas de los Sagrados Corazones y las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl fueron pioneras en su difusión.

Una anécdota recogida en estos relatos muestra el impacto evangelizador de la Infancia Misionera: un niño de padres protestantes compartía en casa lo aprendido, lo que llevó finalmente a la conversión y bautismo de toda su familia.

La Obra de la Propagación de la Fe en el Perú

La Obra de la Propagación de la Fe en el Oriente del Perú fue fundada en 1896 por Mons. Francisco de Sales Soto, obispo de Huaraz, con aprobación del Papa León XIII y ratificación de San Pío X. Contó con el respaldo de los obispos del país y con iniciativas concretas como la “Obra de los Tabernáculos”, integrada por jóvenes que confeccionaban ornamentos y prendas para las misiones.

Diversas publicaciones y los Anales de la Obra de la Propagación de la Fe en el Oriente del Perú difundieron la vida y el trabajo misionero en zonas como Madre de Dios y el Ucayali.

Institucionalización de las OMP en el Perú

Tras hacerse pontificias las obras en 1922, en 1932 se instaló el Consejo Nacional de la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe en el Perú. El primer responsable nacional fue el P. Francisco Cheeseman, O.F.M. En 1937 se establecieron también la Obra de San Pedro Apóstol y la Obra de la Santa Infancia.

El primer Director Nacional fue Mons. Pablo Chávez Aguilar (1940–1945). En 1944 se realizó la primera colecta pública, antecedente de la actual colecta del Domund.

Le siguieron directores que marcaron etapas importantes:

  • P. Manuel Noriega Sotomayor, S.J. (1945–1952), impulsor de un fuerte crecimiento misionero.
  • P. Ricardo Durand Flores, S.J. (1955–1973), quien fortaleció el Domund y fundó la revista Esquila Misional.
  • P. Felipe María Zalba Elizalde, O.P. (1974–1981), iniciador del movimiento Jóvenes Sin Fronteras en el Perú.
  • P. Mario Mazzoni Guzmeroli, MCCJ (1981–2000), durante cuyo periodo se celebró en Lima el COMLA IV en 1991.
  • P. Gianfranco Iacopi Ghirlardi (2001–2011).
  • P. Víctor Livori, MSSP (2011–2023), quien rescató la memoria histórica de las OMP y fortaleció la animación misionera en todo el país.

Un nuevo tiempo para las OMP Perú

El 30 de marzo de 2023, el Cardenal Luis Antonio G. Tagle nombró al Rvdo. José Hipólito Purizaca Sernaqué como Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias en el Perú para el periodo 2023–2028. Sacerdote de la Arquidiócesis de Trujillo, con amplia experiencia pastoral, formativa y académica, asume este servicio con espíritu misionero y visión continental.

Se abre así una nueva etapa para las OMP en el Perú. Como Iglesia, estamos llamados a acompañar este camino con la oración y el compromiso, dando gracias a Dios por la historia vivida y renovando el entusiasmo por la misión.

¡Vivan las Obras Misionales Pontificias!