CURSO DE ANIMACIÓN MISIONERA 2026 FORTALECE EL COMPROMISO EVANGELIZADOR EN TRUJILLO
Durante dos jornadas de formación, docentes, catequistas y agentes pastorales renovaron su compromiso de anunciar el Evangelio desde las instituciones educativas, parroquias y comunidades.
Con gran entusiasmo y espíritu de comunión se desarrolló el Curso de Animación Misionera 2026 (CUAM), organizado conjuntamente por la Oficina Diocesana de Educación Católica (ODEC) Trujillo y las Obras Misionales Pontificias (OMP) de Lima y Trujillo.

El encuentro se realizó durante dos días en la Institución Educativa de Acción Conjunta Sagrado Corazón de Trujillo y congregó a cerca de 40 participantes, entre docentes de Educación Religiosa, responsables de pastoral, catequistas y agentes pastorales comprometidos con la misión evangelizadora de la Iglesia.
Una experiencia de formación, comunión y misión
La primera jornada comenzó con momentos de acogida, oración y dinámicas de integración, que permitieron fortalecer la fraternidad y el espíritu misionero entre los participantes.
Durante el día se profundizó en la misión de las Obras Misionales Pontificias, la identidad y el sentido de la animación misionera en la escuela, la espiritualidad del discípulo misionero y las estrategias para promover una cultura misionera dentro de las instituciones educativas.
Las ponencias estuvieron acompañadas de trabajos grupales, exposiciones y dinámicas participativas, mediante las cuales los asistentes compartieron experiencias y plantearon iniciativas para fortalecer la evangelización en sus respectivos espacios educativos y pastorales.
La jornada contó con la participación especial del Hno. Giancarlo Chirinos Barrera, secretario nacional de la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe, y de Mario Acuña Rojas, coordinador nacional del Voluntariado Misionero, quienes, mediante sus ponencias y testimonios, animaron a los participantes a renovar su vocación misionera y asumir con entusiasmo el desafío de evangelizar desde la escuela y la comunidad.

Docentes llamados a ser animadores misioneros
El domingo 12 de julio se desarrolló la segunda y última jornada del curso. Durante este espacio, los asistentes profundizaron en el rol del docente como animador misionero y reflexionaron sobre nuevas formas de acompañar a niños, adolescentes y jóvenes en su crecimiento humano, espiritual y comunitario.
Asimismo, se abordaron temas relacionados con la cooperación misionera, el significado de la Jornada Mundial de las Misiones (DOMUND) y la corresponsabilidad de todos los bautizados en el anuncio del Evangelio.
Estas reflexiones permitieron fortalecer la identidad misionera de los participantes y reafirmar que la misión no es una tarea reservada únicamente para algunas personas, sino una responsabilidad compartida por toda la Iglesia.
El curso culminó con la entrega de constancias de participación y la celebración de la Santa Eucaristía, durante la cual se puso en las manos del Señor todo lo vivido y aprendido a lo largo de las dos jornadas de formación.
Agradecimiento a expositores, organizadores y participantes
Las Obras Misionales Pontificias expresan su especial agradecimiento al Hno. Giancarlo Chirinos Barrera, secretario nacional de la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe; a Mario Acuña Rojas, coordinador nacional del Voluntariado Misionero; y a María Cristina Lázaro Flores, coordinadora nacional de la Unión de Enfermos y Ancianos Misioneros (UEAM), por su valiosa participación y servicio durante el encuentro.

De manera especial, se agradece a los anfitriones que hicieron posible el desarrollo de este evento en la Arquidiócesis de Trujillo: el P. Óscar Murillo Villanueva, director arquidiocesano de las OMP Trujillo, y el Mg. José Santos Hilario Vargas, director de la ODEC Trujillo, por su acogida, disponibilidad y generoso compromiso en la organización y realización de este espacio de formación misionera.
Asimismo, se reconoce y agradece a cada uno de los participantes que, con entusiasmo, disponibilidad y espíritu de comunión, formaron parte de estos dos días de aprendizaje y encuentro.
Su compromiso con la evangelización y la educación constituye un signo de esperanza para la Iglesia y un impulso para continuar anunciando a Jesucristo en las instituciones educativas, parroquias, familias y comunidades.
El Curso de Animación Misionera 2026 concluyó renovando en cada participante la convicción de que la Iglesia crece y se fortalece cuando cada discípulo responde con generosidad al llamado de Cristo y se compromete a ser testigo del Evangelio allí donde se encuentra.









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