Obras Misionales Pontificias del Perú saluda nombramiento de Monseñor Lizardo Estrada Herrera
Las Obras Misionales Pontificias del Perú expresan su saludo fraterno y lleno de esperanza ante el reciente nombramiento de monseñor Lizardo Estrada Herrera como miembro del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, oficializado este 30 de marzo en el Boletín de la Santa Sede por el papa León XIV.

Este importante encargo reconoce la trayectoria pastoral, académica y misionera de monseñor Estrada, actual secretario general del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam) y obispo auxiliar del Cusco, quien ha servido con dedicación a la Iglesia en diversos espacios formativos y pastorales.
Junto a él, también han sido nombrados por América Latina monseñor Rogelio Cabrera López, arzobispo de Monterrey (México), y el investigador Carlos A. Nobre, del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de São Paulo (Brasil), fortaleciendo así la presencia y el aporte de la región en este Dicasterio.
Este organismo, presidido por el cardenal Michael Czerny, promueve acciones concretas en temas como el cuidado de la creación, la justicia social, la atención a migrantes y el desarrollo integral de los pueblos. Su labor mantiene una estrecha relación con el Episcopado Latinoamericano, especialmente en iniciativas como la Conferencia Eclesial de la Amazonía (Ceama), el Fondo Populorum Progressio y la Red Clamor.

Trayectoria al servicio de la misión
Monseñor Lizardo Estrada Herrera nació el 23 de septiembre de 1973 en Cotabambas, Apurímac. Ingresó a la Orden de San Agustín, donde realizó su profesión solemne en 2001, siendo ordenado sacerdote en 2005.
Cuenta con una sólida formación en Filosofía, Teología Moral y Educación, con estudios realizados en Perú y Roma. Además, posee doctorados en Educación y en Teología Pastoral.
A lo largo de su ministerio ha desempeñado diversos servicios: vicario parroquial, formador, docente de Teología Moral, superior religioso, párroco y promotor educativo. Su labor también se ha extendido al acompañamiento de la vida consagrada y al trabajo pastoral en la arquidiócesis del Cusco.
Un signo de comunión misionera
Desde las Obras Misionales Pontificias del Perú, se valora este nombramiento como un signo de comunión y confianza en la Iglesia latinoamericana, y especialmente en el Perú, que sigue aportando con generosidad al servicio universal de la misión.
Elevamos nuestra oración por monseñor Lizardo Estrada, para que el Señor lo fortalezca en esta nueva responsabilidad, y continúe siendo testigo del Evangelio al servicio de los más necesitados, promoviendo una Iglesia cercana, solidaria y en salida misionera.
Obras Misionales Pontificias del Perú
Al servicio de la misión universal de la Iglesia

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