Nigeria: Aumenta el número de niños secuestrados en la escuela St. Mary
El pasado 21 de noviembre, un grupo armado secuestró a 315 personas, entre estudiantes y profesores, de la escuela católica St. Mary en la comunidad de Papiri, estado de Níger. Según la Asociación Cristiana de Nigeria, se trata de 303 estudiantes y 12 docentes, presuntamente retenidos con fines de rescate.

Los atacantes, alrededor de 60 milicianos armados, irrumpieron en el recinto escolar y trasladaron a los secuestrados hacia el bosque de Birnin Gwari, en el vecino estado de Kaduna, de acuerdo con fuentes de la ONU.
El secretario de gobierno del estado de Níger, Abubakar Usman, reconoció que el ataque ocurrió pese a las alertas de inteligencia sobre amenazas crecientes. En respuesta, el gobierno ordenó el cierre de varias escuelas en los estados de Níger, Katsina y Plateau, mientras el ejército continúa las operaciones de búsqueda.
El presidente Bola Tinubu suspendió su participación en la cumbre del G20 en Sudáfrica para atender la crisis. El norte de Nigeria enfrenta desde hace casi dos décadas una insurgencia yihadista que, según Naciones Unidas, ha dejado 40.000 muertos y más de dos millones de desplazados.
Este secuestro se suma a una ola de violencia registrada en noviembre, con ataques en los estados de Kebbi, Zamfara y Kwara, donde decenas de personas fueron secuestradas y asesinadas, elevando la alarma nacional e internacional sobre la seguridad en el país.

🙏 Oración por la Paz en Nigeria 🙏
Señor Dios de la vida y del amor, te presentamos a nuestros hermanos y hermanas de Nigeria. Mira sus sufrimientos, sus anhelos y sus luchas, y derrama tu Espíritu de paz sobre cada corazón.
Que el odio se transforme en reconciliación, que la violencia ceda ante la justicia, y que la esperanza florezca en cada comunidad.
Acompaña a las familias que lloran, fortalece a quienes trabajan por la unidad, y haz que tu Iglesia sea signo de consuelo y luz.
María, Reina de la Paz, intercede por Nigeria, para que tu Hijo Jesucristo reine en cada rincón de esa tierra y la paz sea fruto duradero de la fe y la fraternidad.
Amén.

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