Enorme cruz hecha con reliquias de 34 santos y beatos impresiona al mundo desde Hungría

Una enorme cruz de más tres metros de altura, que contiene las reliquias de 34 santos y beatos, impresiona al mundo desde Hungría, donde se realiza hasta el 12 de septiembre el 52° Congreso Eucarístico Internacional.

La “Cruz Misionera”, que también lleva en su interior una reliquia de la Santa Cruz de Cristo, fue elaborada en roble en 2007 por el orfebre Csaba Ozsvári, que falleció en 2009. La cruz se encuentra en el Crucero del Norte de la Basílica de Esztergom (Hungría), informó la organización del Congreso Eucarístico en su sitio web.

La cruz está “decorada con revestimientos de bronce”. Además, cuenta con ornamentos florales que evocan “los motivos utilizados por los orfebres de la época de la conquista de la Patria Húngara”.

“Con la aparición de las decoraciones con las hojas y con los zarcillos podemos apreciar el primitivo motivo húngaro del árbol de vida, sin embargo, la representación del símbolo del pavo real ya presenta características del arte paleocristiano”, agregó la organización del congreso.

La cruz es también un relicario que lleva en el centro una caja de plata donde se encuentra una reliquia de la Santa Cruz y cuenta con “reliquias de diferentes santos húngaros o santos de origen húngaro”.

En la impresionante cruz están las reliquias de San Adalberto, San Gerardo, San Emerico de Hungría, del Rey San Esteban I de Hungría, San Ladislao I de Hungría, Santa Margarita, Santa Isabel de Hungría, Santo Tomás Becket, Santa Eduviges I de Polonia, San Andrew Zorard, San Benito de Zobor, San Martín y Santa Gisela de Baviera.

También están las reliquias de los beatos Ladislao Batthyány-Strattmann, Guillermo Apor, Teodor Romzha, Zoltán Meszlényi, János Brenner, Pablo Pedro Gojdič, Basilio Hopko, János Scheffler, Carlos de Habsburgo y Anton Durcovici.

Así como las reliquias de las beatas Anna Kolesárová, Sára Salkaházi, del Beato Papa Inocencio XI, de las beatas Mártires de la Drina y de los Mártires de Kassa.

El congreso indicó que, durante la visita de 2017 de los obispos húngaros a Roma, “el Papa Francisco bendijo la Cruz Misionera”.

El orfebre Csaba Ozsvári

Ozsvári nació en 1963 en Budapest, estudió de 1982 a 1987 en el Departamento de Orfebrería de la Universidad de Artes Aplicadas de Hungría, actualmente conocida como la Universidad de Artes Aplicadas Moholy-Nagy.

“Después de terminar sus estudios universitarios, comenzó a trabajar en el campo del arte eclesiástico queriendo crear algo duradero tanto en el arte litúrgico como en el arte sagrado. Consideró su trabajo como una vocación: con sus creaciones quería acercar al hombre a Dios”, agregaron desde el congreso.

El orfebre preparó varios objetos para la Diócesis de Vác, en 1996 elaboró un misal para el Cardenal László Paskai y en 1997 organizó la “exposición ‘Officium’ basada en los diez años de su trabajo en la Iglesia Matías de Budavár”.

En 1998, “participó en la Exposición de Arte Eclesiástica Contemporánea organizada por la Academia Húngara en Roma. El año siguiente el nuncio apostólico Karl Joseph Rauber le pidió preparar objetos litúrgicos”, subrayó.

En 2009, Ozsvári conoció personalmente al Papa Emérito Benedicto XVI durante una audiencia general, donde le entregó “un crucifijo preparado por él, donde se veía” a la Santísima Virgen María.

El orfebre falleció de manera inesperada el 9 de julio de 2009 en Óbudavár rodeado de su familia y sus amigos.

La Conferencia Episcopal Católico de Hungría (CECH) otorgó el premio “Pro Ecclesia Hungariae” de manera póstuma a Ozsvári para reconocer su trabajo en el ámbito del arte eclesial.

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