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PRIMERA SEMANA MISIONERA: ORACIÓN

La misión necesita dos pulmones para respirar bien: la oración – contemplación y la acción misionera - predicación. Ambas son muy necesarias: Hay que reconocer que la misión nace del corazón misericordioso del Padre que quiere que todos los hombres se salven (1 Tim. 2, 3)..

La oración alimenta nuestra comunión con Dios. Es hablar con Dios y permitir que Dios hable. “Muy de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, Jesús se levantó, salió de la casa y se fue a un lugar solitario, donde se puso a orar.” – Marcos 1:35

¿Por qué es tan importante reconocer que la misión no tiene sentido sin la oración?

Cristo, el misionero enviado del Padre, oró y oró constantemente. Si el Maestro necesitaba orar, mucho más necesita orar el discípulo. La oración nos da la única luz que aclara siempre las motivaciones correctas de la acción misionera.

Muchas veces hay momentos difíciles de incomprensión y falta de gratitud. Es en la oración donde el misionero tiene que consolidar su convicción que lo que está realizando lo está haciendo para Él. La oración es garantía de perseverancia. La vocación misionera, radicada en la contemplación del corazón del Padre, lleva al mismo tiempo al compromiso solidario en favor de la liberación de los hermanos, sobre todo de los más pobres. El discípulo de Jesús tiene el corazón abierto a su horizonte sin límites, y su intimidad con el Señor nunca es una fuga de la vida y del mundo, sino que, al contrario, ‘’esencialmente se configura como comunión misionera’’.

 No tengan miedo jóvenes de buscar espacios de silencio en su vida, y gustar que lindo es orar. Busca espacio de paz para escuchar la voz del Señor en un mundo saturado de tantos ruidos. En la oración se puede escuchar la voz de aquel que hoy sigue diciendo:

“Ustedes no fueron los que me eligieron a mí, sino que fui yo quien los eligió a ustedes. Les he mandado que vayan y sean como las ramas que siempre dan mucho fruto” (Juan 15:16-18)

No teman decirle “Aquí estoy, envíame a mí”. En especial en este año dedicado a la vida consagrada hay que buscar más que nunca cual es el llamado, la vocación a la cual el Señor me llama.

Por eso este mes de octubre Misionero vamos a unirnos con toda la iglesia para intensificar la oración por las misiones. Las Obras Misionales Pontificias del Perú promueven la oración especialmente del rosario misionero en este mes.

Los compromisos para la Primera Semana Misionera:

  • Se realiza la celebración solemne de nuestra Patrona Santa Teresa del Niño Jesús, (1 de octubre) inaugurando el mes misionero y resaltando la dimensión contemplativa de la misión, conocer más la historia de su vida. Se puede organizar teatro misionero promoviendo el conocimiento de su vida.
  • Se promueve el rezo del Rosario Misionero en público, próximo a la jornada del 7 de octubre fiesta de Nuestra Señora del Rosario con la participación de centros educativos.
  • Se promueve durante este mes en forma personal y grupal el rezo del Santo Rosario Misionero
  • Se recomienda ambientar en lugares visibles un Rosario Misionero grande explicando por qué los cinco colores y orando por los cinco continentes.

SEGUNDA SEMANA MISIONERA: SACRIFICIO POR LAS MISIONES

El dolor ofrecido desde la fe también es un aporte muy valioso para ayudar la misión de la iglesia. En esta segunda semana del mes de octubre se promueve la cooperación con las misiones transformando el dolor en valor. A ejemplo de Santa Teresita, Patrona de las Misiones el sufrimiento ofrecido por las misiones se transforma en mérito. Realmente no hay explicación por qué el hombre sufre.

Jesús se conmovía ante la gente que sufría y realizó milagros para sanar a las personas que padecían dolor físico, hambre y hasta resucitó muertos aliviando el dolor emocional de muchos. Compartimos lo que oramos juntos en la Plegaria Eucarística V/b: “Danos entrañas de misericordia ante toda miseria humana, inspíranos el gesto y la palabra oportuna frente al hermano solo y desamparado, ayúdanos a mostrarnos disponibles ante quien se siente explotado y deprimido. Que tu Iglesia, Señor, sea un recinto de verdad y de amor, de libertad, de justicia y de paz, para que todos encuentren en ella un motivo para seguir esperando”. Jesús da un valor salvífico al dolor. Es Jesús, que obediente a la voluntad del Padre entrega su vida, sufriendo una cruel pasión y la muerte en la cruz. El sufrimiento adquiere fuerza de redención.

Desde luego llevando el dolor bajo la luz de la Fe y ser consciente que todo lo que acontece es provechoso para nuestra santificación: “Y sabemos que para los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien” (Rom. 8:28)... también el dolor.

El dolor ofrecido desde la Fe se transforma en valor y santidad. Si de esta manera ofrecemos a Cristo los padecimientos, estaremos participando activamente en la misión de la iglesia.  Por eso durante la segunda semana de octubre misionero se recomienda promover el ofrecimiento del dolor con amor. Santa Teresita nos invita a dar un sentido al dolor: « ¡Madre mía! Os aseguro que el cáliz está lleno hasta los bordes. No, jamás hubiera creído que era posible sufrir tanto... No puedo explicármelo sino por mi deseo máximo de salvar almas...»

Los compromisos para la Segunda Semana Misionera:

  • Se promueve durante este mes visitas a los enfermos y ancianos incentivarlos a participar en la obra de la UEAM (se puede ofrecer el dolor por la misión de la sede de las OMP).
  • Se ofrece los sufrimientos personales por la santificación de los misioneros.

TERCERA SEMANA MISIONERA: COOPERACIÓN  MISIONERA

“Por lo tanto, considero oportuno volver a recordar la sabias indicaciones de mis predecesores, los cuales establecieron que fueran destinadas a esta Obra todas las ofertas que las diócesis, parroquias, comunidades religiosas, asociaciones y movimientos eclesiales de todo el mundo pudieran recibir para auxiliar a las comunidades cristianas necesitadas y para fortalecer el anuncio del Evangelio hasta los confines de la tierra. No dejemos de realizar también hoy este gesto de comunión eclesial misionera. No permitamos que nuestras preocupaciones particulares encojan nuestro corazón, sino que lo ensanchemos para que abarque a toda la humanidad”, (Mensaje del Papa Francisco Domund 2016).

Este es también uno de los objetivos de la Jornada Misionera Mundial, que a través de las Obras Misioneras Pontificias, solicita ayuda para el desarrollo de las tareas de evangelización en los territorios de misión. Muchos consagrados y consagradas son los que promueven las Obras Misionales Pontificias en diferentes Jurisdicciones Eclesiástica. También son los primeros valientes que anuncien el evangelio en los lugares más difíciles en nuestro país y en el mundo entero.

Ellos entregan su vida con mucho sacrifico para anunciar a Jesús... a nosotros nos corresponde ayudarlos con nuestro aporte económico para que pueden seguir realizando los proyectos de promoción humana ayudando a muchos niños pobres. “En este marco se comprende el pedido de Jesús a sus discípulos: «¡Dadles vosotros de comer!» (Mc 6,37)lo cual implica tanto la cooperación para resolver las causas estructurales de la pobreza y para promover el desarrollo integral de los pobres, como los gestos más simples y cotidianos de solidaridad ante las miserias muy concretas que encontramos. La palabra «solidaridad» está un poco desgastada y a veces se la interpreta mal, pero es mucho más que algunos actos esporádicos de generosidad. Supone crear una nueva mentalidad que piense en términos de comunidad, de prioridad de la vida de todos sobre la apropiación de los bienes por parte de algunos. (EG. N° 188)

Los compromisos para la Tercera Semana Misionera:

  • En la Misa del domingo anterior al DOMUND se invita a la gente a que la colecta del próximo domingo sea una colecta generosa y se informa que lo recaudado va plenamente al Santo Padre para ayudar a los más pobres. Si es posible se consigue volantes de las OMP.
  • Se apoya a su párroco y se asegura que el afiche del DOMUND esté a la vista de todos los feligreses una semana antes del 22 de octubre, día del DOMUND. En la homilía se menciona que la Iglesia es sacramento universal de salvación.
  • Apoyar a su párroco para que se organice más actividades económicas (tómbolas, conciertos de música misionera, etc.) Se promueve actividades para recaudar fondos en bien de las misiones.
  • Se coordina con las OMP de su jurisdicción eclesiástica para ayudar a repartir los sobres y alcancías y apoyar la colecta pública saliendo en las calles con la alcancía del DOMUND los días 26 y 27 de octubre.

DOMUND - CUARTA SEMANA MISIONERA: LA PROMOCIÓN DE LA VOCACIÓN MISIONERA

Suscitar Vocaciones Misioneras entre los jóvenes. En esta semana se promueve especialmente la intención misionera del Papa para el mes de octubre, especialmente en los seminarios: Para que con espíritu misionero, las comunidades cristianas del continente asiático anuncien el Evangelio a todos aquellos que aún lo esperan.

El sínodo de los obispos ha tratado el tema de la familia y tiene como finalidad promover valores cristianos en cada hogar y así suscitar vocaciones misioneras adgentes como dice la encíclica Redemptoris Missio. “Se trata, pues, de una «vocación especial», que tiene como modelo la de los Apóstoles: se manifiesta en el compromiso total al servicio de la evangelización; se trata de una entrega que abarca a toda la persona y toda la vida del misionero, exigiendo de él una donación sin límites de fuerzas y de tiempo”, llegando a esta conclusión: “La vocación especial de los misioneros conserva toda su validez: representa el compromiso misionero de la Iglesia, que siempre necesita donaciones radicales y totales, impulsos nuevos y valientes”.

En virtud de la ordenación, los presbíteros entran en el Ordo presbyterorum, que es natura sua universal y en un presbyterium particular como momento segundo. Esta secuencia, que es de orden teológico, no cronológico, resulta del todo evidente. Basta pensar que si la ordenación presbiteral tuviera como efecto primero la incorporación a un presbiterio local, el paso de un presbítero de una Iglesia a otra Iglesia comportaría su «reordenación». Por eso la formación de los presbíteros que debe suscitar en el corazón la solicitud y las necesidades de todas las iglesias. Por lo cual, los presbíteros de las diócesis más ricas en vocaciones han de mostrarse gustosamente dispuestos a ejercer su ministerio, allí donde hay carencia de clero.

Las Obras Misionales Pontificias como instrumento privilegiado de animación y formación misionera tienen el deber y derecho de hacerse presente en cada seminario para asegurar que no falte en la formación de los futuros sacerdotes la dimensión misionera.

Los compromisos para la Cuarta Semana Misionera

  • Se pide a los Pastores invitar a las OMP para hacerse presente en los seminarios.
  • Se difunde la disponibilidad de las OMP para dar charlas, retiros a los sacerdotes en clave misionera, especialmente referente a la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium.
  • Se difunde el material de apoyo pastoral que las OMP publica para facilitar la práctica de las líneas pastorales del Papa hechas en la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium.
  • Se Ora por las vocaciones, la santidad y perseverancia de los sacerdotes.